miércoles, 24 de junio de 2015

Subida a Cumbres Avenas

Subida a Cumbres Avenas 24 - 06 - 2015

Cumbres Avenas, a la izquierda.

Ruta: Espinama, Invernales de Igüedri, Portillas del Boquejón, Pico del Buey, Joracón de la Miel, Pista de Áliva, Portillas del Boquejón, Invernales de Igüedri, Espinama.


Altitud max. 1.925 m
Altitud min. 817 m
Desnivel 1.121 m
Distancia 14,7 Km



Las Cumbres Avenas son un cresterío que se ubica, en las primeras estribaciones del macizo de Andara de los Picos de Europa, delimitando por el este los Puertos de Áliva.

Las cimas que reciben este nombre van desde el Pico del Buey (1.894 m), hasta el Pico del Corvo (1.885 m), siendo la cima más alta el Joracón de la Miel (1.925 m).

Los Puertos de Áliva establecen un límite muy claro entre los macizos de Andara y de Los Urrieles, y la ladera norte de Cumbres Avenas cae sobre los enormes pastos de Áliva, ofreciendo sus cimas vistas únicas sobre Peña Vieja y Olvidada o el Pico Valdecoro.

En esta ocasión nosotros subimos a las cimas del Pico del Buey y del Joracón de la Miel, dejando el resto de las cimas de la cresta para otra ocasión, de las muchas que visitamos estas montañas.


Mapa de Ruta (IGN 1:25.000)
Punto de partida: ESPINAMA.

Desde el cántabro pueblo de Potes cogeremos la carretera de Fuente Dé CA-185, que recorre unos 23 Km y va ganando altura hasta que nos lleva al Teleférico de Fuente Dé, junto al Parador de Turismo. Desde Potes está muy bien señalizado y no tiene pérdida. 3 Km antes de Fuente Dé se encuentra el pueblo de Espinama. Justo antes del puente que cruza el río Nevandi hay un pequeño aparcamiento donde dejar el coche. VER EN GOOGLE MAPS

Comenzamos nuestra ruta desde Espinama (875 m), desde el mismo cauce del río Nevandi, a la altura de los Apartamentos Remoña, cruzando la carretera y pasando por debajo de una leñera. Este camino nos lleva a unos carteles al inicio de una pista, que nos indican que estamos en la Ruta de la Reconquista. Dicha pista llega hasta Sotres, a través de los puertos de Áliva.

El punto de partida es el mismo que el utilizado para la ascensión al Joracao y Pico Valdecoro en Junio del 2014.

La leñera del principio de la ruta

Inicio de la pista, aún en el pueblo
Al poco de comenzar la pista cruzaremos una puerta peatonal junto a un paso canadiense, dejando atrás las últimas casas del pueblo.

El paso canadiense
La pista nos lleva por el GR 202 hacia las Invernales de Igüedri, abriéndonos bonitas vistas al frente del Pico Valdecoro, así como a nuestra espalda hacia el Coriscao, también ascendido en visitas anteriores.

El Pico Valdecoro desde la pista
El Coriscao a la espalda de Ana
Coriscao, Valdecoro y Cueto Redondo desde la pista a Áliva

En unos 45 minutos con la pista despejada estaremos en los Invernales de Igüedri (1.290 m), utilizadas para guardar el ganado en su transición hacia los pastos de los Puertos de Áliva.

Llegando a las Invernales de Igüedri
Pico Valdecoro y Cueto Redondo desde las Invernales

Pasadas las Invernales de Igüedri llegamos a un puente de madera sobre el Río Nevandi, que dejaremos a nuestra izquierda, y siguiendo por la pista enseguida llegaremos a las Portillas del Boquejón, puerta de entrada a los Puertos de Áliva, desde donde ya podemos ver las Cumbres Avenas.

Portillas del Boquejón y Cumbres Avenas de frente
Vacas bebiendo del Nevandi en las Portillas del Boquejón
Seguiremos por la pista adentrándonos hacia Áliva, con la compañía de caballos y vacas que pastan por la zona, pasando la Fuente Covarance y la Fuente de los Asturianos, hasta llegar a un desvío en la pista. Este desvío nos lleva por el PR-22 hacia Peña Oviedo y el pueblo de Mogrovejo. 


La primera de las fuentes

La segunda de las fuentes
El desvío del PR 22

Dejaremos el desvío a nuestra derecha y seguiremos por la pista de Áliva unos cuantos metros más, hacia los Puertos.
Cartel del PR 22
Seguiremos hacia la derecha, como íbamos
Algo más de 100 metros más adelante del cruce que hemos pasado, abandonaremos la pista hacia nuestra derecha, iniciando el ascenso hacia una especie de collado que encontramos frente a nosotros, entre los picos del Buey (a la izquierda) y Castro de Cogollos (Derecha).

Abandonando la pista
Iniciamos el ascenso entre los dos picos

El camino de ascenso no está ni mucho menos marcado. Iremos siguiendo pequeñas sendas seguramente hechas por las vacas y resto de animales que pastan y pasan por aquí, y en la mayoría de los casos simplemente, seguiremos el camino que se nos haga más cómodo en nuestra subida.

Poco a poco iremos ganando altura, al mismo tiempo que iremos ganando buenas vistas hacia lo que dejamos a nuestra espalda. La Cuesta del Queso, Peña Vieja y Olvidada, Valdecoro, etc...

Ganando altura
Peña Olvidada y Peña Vieja emergen a nuestra espalda
Rondando ya los 1.700 m de altitud estaremos llegando a una zona entre los picos en la que nos encontramos una valla, la cual separa ambas vertientes de la cresta que vamos a seguir.

Giraremos a la izquierda en este punto, en busca ya de la cima del Pico del Buey, que tendremos delante nuestro, aunque aún tendremos que esquivar unos obstáculos para llegar hasta él.

Llegando a la valla
Giramos a la izquierda
Castro de Cogollos y las cimas de San Glorio a sus espaldas
Llegando al Pico del Buey
Coriscao a nuestra espalda
Bordeamos las rocas que forman la base de la cima por su izquierda, buscando el mejor acceso hacia la misma, el cual nos lleva a algunas pequeñas trepadas para poder seguir progresando hacia arriba.

Algunos pasos bajo la cima

Saliendo de la trepada
El Macizo de los Urrieles desde la subida
Un poco más arriba llegamos a otra trepada que nos conduce hasta una zona rocosa con un alambre que tendremos que esquivar para llegar a la zona más alta. Una zona de hierba entre rocas.

Con esto hemos llegado a la cima. Estamos en el Pico del Buey (1.894 m)




Cima del Pico del Buey (1.894 m)
Espléndidas vistas desde la cima en un día muy despejado y soleado, que aprovechamos para disfrutar un rato desde aquí arriba.

Cresta de Cumbres Avenas
Vistas hacia Liébana
Hacia Peña Remoña, La Padiorna, El Cable...
Vistas hacia el Cantábrico
Coriscao y cimas de San Glorio
Panorámica del Macizo de los Urrieles desde la cima del Pico del Buey
Dejamos atrás el Buey e iniciamos la marcha por la cresta, en dirección norte, siguiendo el camino hacia la siguiente de las Cumbres Avenas, el Joracón de la Miel.

Dejando atrás el Buey 

En esta época del año el cresteo no tiene dificultad ninguna, ya que es una cresta de hierba y, mientras no nos acerquemos al cortado que cae hacia Liébana, no tiene peligro ninguno el recorrerla.
El cortado hacia Liébana, con el Coriscao y la Montaña Palentina al fondo

El desnivel a superar tampoco supone problema alguno, por lo escaso que es. Además tener a la vista constantemente la siguiente cumbre y las bonitas vistas, te hacen más llevadero aún el paseo.


Recorriendo la cresta, con la Morra de Lechugales frente a nosotros 
El Macizo de los Urrieles a nuestra espalda desde la cresta 


Tras un agradable paseo, nos acercamos cada vez más a la siguiente cumbre, pudiendo ver enseguida el pequeño montón de piedras que forman el hito de la cima.


El hito de cima ya a la vista
Peña Remoña y Padiorna a nuestra espalda
Vistas hacia Liébana
Y por fin llegamos a la cima del Joracón de la Miel. La segunda de las Cumbres Avenas y última por hoy.

Vistas espectaculares hacia todos los lados y nada que nos las tape en kilómetros a la redonda.

Aunque no es una cumbre peligrosa, no conviene acercarse demasiado al cortado, pues ya ha habido algún accidente desafortunado, de algún montañero que se ha despeñado por desprenderse rocas en la cornisa. 

Ana llegando a la cima 
Cima del Joracón de la Miel (1.925 m)
Hito de cima, mirando al Coriscao 
Cima con el Macizo de los Urrieles detrás
Después de un rato en la cima disfrutando de las vistas, haciendo fotos y echando un trago, decidimos seguir un poco hacia la siguiente cima, pero sin idea de llegar a ella.

Un 24 de Junio y con este día tan despejado, el calor aprieta, de modo que decidimos no seguir hacia el Pico de la Canal Arenosa, que sería la siguiente cima del cordal, sino empezar a perder un poco de altura, buscando una buena zona para sentarnos a comer, antes de descender hacia la pista de Áliva. 

Dirección al Pico de la canal arenosa, antes de comenzar a bajar 
Un habitante de la zona, bajo Peña Vieja
Pasadas unas vacas que pastan por estos montes y bajo la mirada de la cima que acabamos de dejar, encontramos unas piedras donde parar a comer, con vistas espectaculares al Macizo de los Urrieles.

Parada a comer, frente al Joracón de la Miel 
Vistas espectaculares. Quien necesita televisión
Una vez repuestas las fuerzas, nos tiramos ladera abajo, aprovechando lo cómodo que es bajar por la ladera de hierba y buscando un poco la diagonal, para volver a bajar a la pista que sube a los Puertos de Áliva y tener que recorrerla lo menos posible, aunque a la altura que estamos, tendremos que caminar por ella un buen rato.

Comenzando el descenso hacia la pista 
La pista que sube al Refugio de Áliva y va hacia El Cable bajo Peña Vieja
Ana bajando por la ladera 
Después de un buen rato bajando, buscando pasos para evitar algunas terrazas y bordeando algunas rocas, llegamos por fin de nuevo a la aburrida pista de los Puertos de Áliva, por la que retornaremos de nuevo a Espinama.

Esta pista que tantas veces hemos recorrido se hace aburrida, pero es la mejor opción para volver al punto de partida y como está tomada por la fauna local, se hace un poco más amena mientras vemos animalillos, siempre que no pase algún 4x4 de los que van y vienen al hotel, que te hace tragar polvo un rato, aparte de tener en muchas ocasiones poco respeto por los peatones.

La pista ya a nuestro alcance 
Las vacas siempre ayudan a distraerse por el camino
El Coriscao desde la pista 
Un último vistazo a las cimas de hoy antes de perderlas de vista, con la satisfacción de haber podido subir esta vez, pues la nieve ya nos ha tirado para atrás un par de veces antes de este intento y había ganas de subirlas.

Cumbres Avenas desde la pista

El resto de la ruta es solo seguir y seguir la pista hasta que llegues a las casas de Espinama, camino que hemos hecho en numerosas ocasiones y con diferentes condiciones climáticas.

Y aunque la vuelta por aquí siempre se nos hace muy tediosa, ya sabemos el tiempo que nos queda a medida que vamos pasando por los puntos más conocidos. Las fuentes junto a la pista, las Portillas del Boquejón, Invernales de Igüedri, la reja azul, la fuente nueva que antes era una manguera y el paso canadiense que hay casi ya en Espinama.

Portillas del Boquejón 
Llegando a Invernales de Igüedri
El Valdecoro
La fuente a unos 10 min de Espinama
Paso canadiense del principio de la ruta 
Y por fin, Espinama
Y con la vuelta a Espinama terminamos la ruta por Cumbres Avenas.

Aparte de tachar un par de cimas que teníamos pendientes en la zona, esta ruta nos sirvió para tomar nota de otras nuevas que pudimos ver desde lo alto y caminos alternativos para subir o bajar de ellas.

También nos sirvió para que Ana se quitara la espinita que tenía con esta fecha, pues el 24 de Junio es un día especial para ella y siempre que habíamos intentado hacer alguna cima ese día, por uno u otro motivo, teníamos que echarnos atrás.

Dejamos sin hacer el Pico de la Canal Arenosa y el Pico del Corvo, como cimas cercanas, pero eso ya será en otra ocasión y para otra reseña.

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